sábado, 31 de julio de 2010

un helado de naranja


En verano, los domingos por la tarde Matilde sale a pasear por la avenida. Siempre se para en el puesto de los helados:
- ¡Buenas tardes Don Roke!- saluda ella.
- ¡Buenas tardes Doña Matilde! ¿Le pongo lo de siempre?- responde él.
-¡Aqui tiene, un cucurucho de chocolate con una gran bola de helado de naranja¡Que usted lo disfrute!- dice Roke.
- ¡Muchas gracias! ¡Que pase usted una buena tarde!- se despide Matilde.

viernes, 30 de julio de 2010

ropas de fantasma


Matilde se despertó pronto aquella mañana pero no escuchó ruidos en la cocina. Al mirar por la ventana descubrió que hacía un precioso día de primavera, asi que pensó que aprovecharía aquel sol para lavar y tender la ropa de cama. Al llegar a la cocina vio que el Señor Fantasma había vuelto a quedarse dormido mientras preparaba galletas de matequilla. ¡Que rico desayuno! - pensó- ¡El Señor Fantasma preparaba las mejores galletas de mantequilla del mundo!

matilde y el fantasma

"Matilde era granjera. Desde hacía largo tiempo vivía en una pequeña casa situada dentro de una amplia granja. Tenía campos de maíz y una próspera huerta, prados fértiles donde crecía alta la hierba y grandes manzanos cubiertos de fruta."
Así empieza "Matilde y el fantasma", un cuento infantil de Wilson Gage. Todavía no sabía leer cuando me lo regalaron, pero le pedía a mi madre que me lo leyera una y otra vez, así que terminé aprendiéndomelo de memoria. Este es, fue y será siempre mi libro preferido. También las ilustraciones, de Marylin Hafner, me han servido mas de una vez como fuente de inspiración.